viernes, 26 de septiembre de 2014

VENTA DE MATERIAL LIBERTARIO (pañuelos, gorros y pins.....)


Estimados compañer@s desde el grupo Nuestra memoria, Nuestra Lucha hemos preparado material libertario para la venta, que nos servirá para la autogestión de nuestro colectivop. Quien quiera adquirirlo lo puede ahcer a través de nuestro contacto: nuestramemorianuestralucha [ arroba ] gmail.com

El material consta de un pin donde simboliza nuestra logotipo del grupo donde se pude ver un fortín republicano con dos milician@s empuñando un arma,que fue la lucha contra el fascismo durante los años del 36 al 39, aunque luego continuo con la lucha antifranquista en el denominado movimiento guerrillero (maquis).

También tendremos el gorro y el pañuelo miliciano con los colores rojo y negro a un precio asequible.


INTRODUCCIÓN

Desde los primeros días de la Revolución española, el periódico Frente Libertario emprendió una campaña en pro del alistamiento de la mujer en las milicias obreras. Los llamamientos surgieron sobre todo desde organizaciones sindicales. Los muros de las avenidas y de las calles se cubrieron de carteles que llamaban a la lucha, echando abajo prejuicios inculcados secularmente: La guerra escasa de hombres. Muchos tabúes iban a derrumbarse y aquellas mujeres antifascistas, que habían logrado el reconocimiento de sus derechos otorgados, vieron claro que el combate debían librarlo al lado de los hombres.

Las primeras combatientes que vistieron el mono azul, uniforme de las milicias obreras, el gorro cuartelero con borla roja, pañuelo rojo y negro al cuello y mosquetón al hombro, o pistola al cinto, fueron las mujeres libertarias, secundadas pronto por las socialistas y las comunistas, aunque estos últimos no fueran partidarios de la incorporación de la mujer a la lucha armada.

Milicianas

La aparición de las milicianas es fruto de la situación revolucionaria en que se vio envuelta la zona republicana durante los comienzos de la guerra civil. Durante los primeros días las organizaciones libertarias, socialistas y comunistas llamaron a las armas a todo aquel que pudiera, y quisiera, empuñarlas. Entre los voluntarios había no pocas mujeres. Desde los primeros días de la Guerra Civil, el periódico Frente Libertario emprendió una campaña para el alistamiento de la mujer en las milicias obreras.

Las primeras combatientes que vistieron el mono azul, uniforme de las milicias obreras, el gorro cuartelero con borla roja, y mosquetón al hombro, o pistola al cinto, fueron las mujeres libertarias, secundadas pronto por las socialistas y las comunistas, aunque estos últimos no fueran partidarios de la incorporación de la mujer a la lucha armada.

En un clima de indescriptible exaltación, se organizaron en milicias populares y salieron para los distintos frentes de guerra. Generalmente eran jóvenes obreras de fábricas, talleres, tiendas, oficinas, empleadas de hogar, estudiantes, las que abandonaron sus puestos de trabajo para alistarse. La mayoría eran adolescentes, pero también se sumaron viejas militantes, como la mítica Libertad Ródenas, de cincuenta y cuatro años, incorporada en la Columna Durruti que salió hacia el frente de Aragón. Entre ellas en la Columna Aguiluchos, organizada por la FAI y por las Juventudes Libertarias participaron hasta 200 mujeres, que fue la columna o unidad republicana que más mujeres tuvo, con diferencia. Mujeres Libres, organización libertaria de mujeres no organizó ninguna unidad, aunque estaba claro que apoyaba el esfuerzo de las milicianas.

Generalmente eran jóvenes obreras de fábricas, talleres, tiendas, oficinas, empleadas de hogar, estudiantes, que abandonaban sus puestos de trabajo para alistarse. La mayoría eran adolescentes, como Victoria López Práxedes, de dieciséis años, que murió combatiendo en el sector de Talavera. Y Lolita Maiquez, de la misma edad, inmortalizada en la Crónica General de la Guerra Civil. Pero también se sumaron viejas militantes, como Libertad Ródenas, de cincuenta y cuatro años, incorporada en la Columna Durruti que salió hacia el frente de Aragón. Venían por lo general de un entorno militante revolucionario, con familia directa en las milicias (padres, hermanos, marido). También hubo internacionales como Mary Low, Simone Weil, Clara Thälman, Mika Etchevére, fueron otras mujeres, que participaron en la guerra como milicianas.

Del asombro popular que causa la mujer defendiendo su libertad y la de la colectividad, surgen los batallones con nombres legendarios: Mariana de Pineda, Aida Lafuente, Lina Odena, Rosa Luxemburgo, Pasionaria, Margarita Nelken...

Pero no todos aprobaban la movilización de la mujer en los frentes, al considerar que invadía un campo acotado. Su misión, como dijo Indalecio Prieto, estaba en los hospitales, las cocinas, las fábricas. Se puso en entredicho el papel de la mujer en la guerra, con las viejas consignas difamatorias recurrentes y discriminatorias de siempre. Largo Caballero, a fines del otoño de 1936, sostuvo la campaña de descrédito firmando unos decretos militares que ordenaban a las milicianas dejar las trincheras y pasar al trabajo de la retaguardia. La mujer asumirá la dirección de fábricas, de hospitales, escuelas, refugios, colonias para niños, su evacuación al extranjero, conducirá tranvías y ambulancias. Asumirá también las labores del campo, de valor esencial en aquellas circunstancias. Es evidente que sin la buena coordinación de este frente de retaguardia no se hubiesen podido sostener los frentes bélicos.

Al hablar de Revolución lo primero que viene a la cabeza es la estampa del miliciano con un pañuelo rojo o rojinegro al cuello, y un mono azul, empuñando un fusil. Sin embargo la revolución auténtica sucedía en la retaguardia. La economía del país quedó controlada por los sindicatos (CNT y UGT). Se crearon colectividades agrarias, se socializó la industria. Hubo una reforma educativa que fue la más profunda de la historia hasta entonces. Los precios de los alquileres se regularon o se abolieron. En muchos lugares hasta se abolió la moneda. También supuso una revolución dentro de la revolución la aparición de Mujeres Libres, una organización de mujeres anarquistas que supuso en la práctica la irrupción de la mujer en la esfera político-social de la guerra.



Milicia confederal




La milicia confederal fue una milicia popular, organizada durante la Guerra Civil Española de 1936-39 por las organizaciones del movimiento libertario en España: la CNT, la FAI y la FIJL. Éstas milicias tuvieron un importante papel en la Revolución Española de 1936. No fueron las únicas, ya que en esta revolución jugaron un papel menor (aunque importante en la guerra) otras milicias obreras pertenecientes a otras organizaciones, partidos y sindicatos (como las del POUM, las del Partido Sindicalista o las de la UGT en varios lugares). Tras el alzamiento del ejército del 18 de julio de 1936 se formaron, en las zonas donde fracasó la sublevación, grupos armados de voluntarios civiles organizados por los partidos políticos y los sindicatos que se unieron a los restos de las unidades regulares del ejército y las fuerzas de seguridad estatales que permanecieron fieles a la República:

Durante el periodo de las milicias, la práctica desaparición de cualquier sector del ejército, fiel al gobierno y el fermento revolucionario que se estaba desarrollando por todo el país, fueron las causas de la rápida aparición de un improvisado ejército de voluntarios, dispuestos a terminar con los últimos reductos de los sublevados. Las estimaciones más ajustadas hablan de más de 100.000 milicianos en todo el país. La mitad de ellos pertenecían a los sindicatos de la CNT, 30.000 a la UGT, 10.000 al Partido Comunista, 5.000 al POUM (en su mayor parte, en Cataluña). A las milicias obreras se unió un contingente de 12.000 guardias de asalto, algunos centenares de guardias civiles, algunos miles de soldados y apenas 200 oficiales del antiguo ejército.

La formación típica de estas milicias fue la columna. Las fuerzas de ambos contendientes en la guerra (fascistas y republicanos) utilizaron esta formación durante los primeros compases de la guerra. Conforme iba avanzando la guerra las milicias se fueron transformando progresivamente en ejércitos compactos, coordinados y con un mando único.

El rojo es el color del sindicalismo y el negro del anarquismo, en un principio eran banderas separadas pero con la llegada del anarco-sindicalismo se juntaron...

En los primeros días de la guerra, cuando menos del treinta por ciento del ejército regular se mantuvo leal al gobierno republicano burgués, las fuerzas antifascistas organizaron las milicias populares en las ciudades de toda España para defenderse de la agresión de los golpistas. Este cartel representa a un miliciano anarquista arrebatando un puñal manchado de sangre, -un símbolo de la traición- a su diminuto oponente fascista. El enemigo caricaturizado lleva un uniforme anticuado, reflejo del viejo sistema al que representa. Por el contrario, el miliciano anarquista no lleva uniforme a excepción de una gorra y un pañuelo rojinegros, símbolos de su solidaridad con la causa revolucionaria.

Los tres grupos mencionados en el título, la CNT, AIT y la FAI, eran todas las organizaciones prominentes en el movimiento libertario por delante de Mujeres Libres y las Juventudes Libertarias ( FIJL ). La CNT era el sindicato anarcosindicalista, la rama anarquista la sustentaba prominentemente la FAI. La AIT como grupo anarquista a nivel internacional. Las letras de color rojo y negro evocan las bandas de la bandera confederal.

El cartel se produjo en los primeros meses de la guerra. Del artista que diseñó este cartel, Muro, no existen datos.


PRESENTACIÓN DEL MATERIAL Y PRECIOS

PACK PAÑUELO + GORRO + PIN = 10€
PIN 3€
GORRO MILICIANO 6€

PAÑUELO MILICIANO 4€














































CONTACTO PEDIDOS: nuestramemorianuestralucha [ arroba ] gmail.com 

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Porque no habéis incluido también a las banderas entre los materiales libertarios que vendéis?. No lo entiendo (...). Todos los demás está muy bien que puedan ser vendidos y adquiridos. Pero la bandera? (¡el más importante de todos¡). Y si además de incluirla llevase estampada textos como: CNT - AIT ó CNT - FAI, incluso con el anagrama de Sansón luchando con un león bordeado con una corona de laurel... ¡pues mucho mejor todavía y todo estaría completo ¿No pensais lo mismo?.
Repito: No lo entiendo, aunque también supongo que por alguna buena razón no las podríais vender como el resto del material. ¿Me podrias decir porqué?

Anónimo dijo...

Hola, Desearía saber si en el pack: gorro, paňuelo y pin, están incluidos los gastos de envío a España. Total 10 euros. Gracias.

aritz sin eskrupulos dijo...

Disculpa es Hércules el que esta luchando con el leon.

Anderson S. dos Santos dijo...

Hola amigo, pode enviar para o Brasil?

Publicar un comentario

¡Danos tu opinión!

 
Powered by Blogger | Printable Coupons